Trucos para la supervivencia de una empresa familiar
Como cualquier otra empresa, la empresa familiar posee particularidades que, de ser desatendidas, pueden llevar a su desaparición. Sin embargo, estos problemas pueden evitarse si se tienen en cuenta los siguientes trucos y consejos.
Los desafíos de la empresa familiar
Hay que aceptarlo: trabajar con la familia no es nada fácil.
La pyme familiar puede ser una de las más complicadas formas de gestión que existen, ya que se mezclan dos ámbitos completamente opuestos: la familia y los negocios.
Y estos ámbitos son opuestos debido a que para la familia se hace falta emoción y unión, mientras que los negocios son mayormente frialdad y competencia.
¿Cómo amalgamar estas dos cuestiones?
Uno de los desafíos por los que pasa la industria familiar es la falta de separación de ámbitos. Esto puede llevar a su muerte instantánea, ya que los emprendedores deben tener en cuenta cuándo están trabajando y cuándo cenando en familia.
Por otro lado, el exceso de trabajo puede llevar también a su desaparición. Las mayores catástrofes en las pymes familiares se producen cuando hay muchas tareas para realizar y pocas personas para realizarlas.
El exceso de personalismo también puede ser perjudicial. Existen tareas de gestión minuciosas y monótonas que drenan el precioso tiempo de los dueños, lo que les impide enfocarse en ganar nuevos clientes y crecer.
Trucos para evitar la extinción
Teniendo en cuenta lo citado anteriormente, se pueden dar algunos trucos para evitar la desaparición de una empresa familiar.
Separar los marcadores
Cuando se trabaja, se trabaja. No hay lugar para favoritismos familiares o discusiones personales en el ámbito de trabajo. Se debe mantener el profesionalismo a todas horas.
Ahora bien, cuando se termina de trabajar, se termina de trabajar. Continuar con el trabajo fuera del horario laboral es perjudicial para los miembros de la familia. Los tiempos de distensión y enfriamiento son casi tan importantes como la tarea que se realiza.
Dividir las tareas
Suele pasar que, en la confianza existente en las empresas familiares, uno desee abarcar todas las tareas posibles. Esto es un síntoma de mala gestión.
La división de tareas implica que todos realicen la misma cantidad de trabajo, esfuerzo y le pongan el mismo ahínco a las actividades de la empresa. Esto permitirá realizar una gestión más prolija y mejor repartida.
Tercerizar
El personalismo es típico en las empresas familiares y también es una de sus causas principales de desaparición. En la medida que la empresa crece, es importante delegar tareas a expertos o consultores para ayudar en la gestión.
Utilizando estos consejos, el emprendedor podrá tener más tiempo libre para mejorar su productividad, para aumentar sus utilidades y proyectarse a crecer.
