Manual efectivo para la creación de nuevas empresas
La creación de nuevas empresas es un proceso que implica una etapa de sondeo de mercado, una etapa de diseño del producto, una etapa de diseño de la comunicación y una etapa legal o registral. Siguiendo estos cuatro elementos, el usuario podrá comenzar con su propio negocio.
Primeras etapas
Las primeras etapas en la creación de proyectos suelen ser siempre las más complicadas. A diferencia de la etapa registral o legal, donde existen leyes y reglas preestablecidas, en la creación de un negocio rentable, el emprendedor no tiene demasiados recursos lineales en los cuales basarse.
A la hora de crear un negocio, el usuario debe descubrir una necesidad que todavía no se ha satisfecho, ya que, en principio al menos, no se posee la fuerza estructural o logística como para crear nuevas necesidades.
Para montar una empresa, una vez descubierto esta necesidad, en un mercado específico, con un público específico, debe proceder a diseñar un producto o servicio que aún no se haya puesto en marcha, o proceder a mejorar los servicios que ya existen.
Diseñado el producto, se procede a comunicar a ese público a través de los medios que estas personas utilizan, ya que su necesidad será satisfecha a través del contacto con el usuario.
Estas primeras etapas suelen ser las más complejas de realizar y es aquí donde se pone en juego la creatividad e idoneidad del usuario, para así posicionar una empresa en un nicho aún no satisfecho.
Etapas legales
En lo que a registros y cuestiones de papeleo se refiere, las cosas, si bien suelen ser más largas y engorrosas, son más sencillas, ya que el usuario solo debe seguir una serie de pasos preestablecidos y presentar toda la documentación asociada.
¿Cómo registrar una empresa?
Es recomendable que el usuario realice todo este papeleo una vez establecido el mercado, ya que así se evita correr con gastos, salvo aquellos que sean inevitables como el registro de nombre y la emisión de facturas.
Se debe decidir, en base a las cuestiones legales, si se constituye una sociedad unipersonal, una sociedad anónima o limitada, para lo cual es siempre mejor asesorarse con un idóneo en el tema.
Por otro lado, se debe proceder a registrar la empresa o el autónomo en el Registro Mercantil de la Comunidad Autónoma, ya que de esta manera se le da una mayor institucionalidad a la empresa.
Para esto, se necesita un depósito societario inicial, una denominación otorgada por el Registro Mercantil, se elaboran los estatutos societarios y se firman dichos documentos ante notario público.
