Outsourcing de recursos humanos: tres consejos prácticos para implementarlos en la empresa.
El outsourcing de recursos humanos es un fenómeno que hoy tiene lugar en casi todas las oficinas de recursos humanos del mundo, en la mayoría de las empresas multinacionales y en todos los lugares donde muchas personas se congregan a trabajar.
La estrategia del outsourcing
¿Qué es el outsourcing?
El outsourcing, también conocido como tercerización, tiene lugar en casi todas las empresas grandes a nivel mundial, ya que permite a las mismas ahorrar en costos y maximizar las utilidades, mejorando sus tiempos de respuesta en materia de recursos humanos.
A estos efectos, se plantea la tercerización o delegación de trabajo a elementos que están por fuera de la estructura organizacional de la empresa: consultoras y empresas de selección, outsourcing de ventas, outsourcing administrativo, etc.
De esta manera, las empresas manejan sus procesos de forma externa, dirigiendo, delegando y controlando a las consultoras a las que contratan, para así mejorar sustancialmente sus tiempos y permitirles operar con una mayor eficacia.
¿Cómo implementarlo?
Progresivamente.
La tercerización de un producto o servicio debe hacerse progresivamente, sin intenciones de avasallar al cliente o querer darle todo el trabajo de una sola vez.
La progresión en la tercerización de servicios permite a la empresa receptora de trabajo amoldarse a los tiempos de trabajo de la empresa cliente, mientras que la empresa cliente puede acoplarse a realizar nuevas tareas, capacitar a sus empleados y enfocarse en lo realmente importante.
Atendiendo a los detalles.
Los detalles que no se atienden hoy, pueden generar desastres luego. Se ha de recordar que la empresa contratante debe cumplir diligentemente con todo lo prometido.
La atención a los detalles en primera instancia permite que luego se realicen operaciones más complejas que devengan en relaciones más intrincadas de trabajo y operatoria conjunta.
Los detalles deben atenderse en el momento y al principio de la tercerización, para evitarse el trabajo extra de acomodarlos o darles solución en la propia oficina.
Manejando el recurso humano.
Muchas personas no saben cómo trabajar con empresas externas, mientras que el fantasma del "robo de trabajo" siempre está presente.
Es importante manejar con mucha precaución los recursos humanos, tanto de la empresa que terceriza como de la empresa receptora, para evitar resquemores y manejar una operatoria fluida.
De esta manera, capacitando a todo el personal, realizando traspasos progesivos de información y atendiendo a los detalles, el emprendedor podrá desligarse de las tareas más pesadaas y comenzar a pensar en objetivos a mediano y largo plazo.
